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El aire acondicionado no enfría: qué revisar antes de llamar

Cuatro comprobaciones que puede hacer usted en cinco minutos, y las señales que indican que el problema es el equipo, la instalación o el ambiente.

Por Josimar Guilbaud

Mantenimiento de unidad de aire acondicionado

Antes de pagar una visita, hay cuatro cosas que puede revisar usted mismo. En bastantes casos el problema está ahí, y en los que no, llegará a la llamada con información útil.

Las cuatro comprobaciones

1. Los filtros

Es la causa número uno, con diferencia. Un filtro saturado de polvo impide el paso del aire: el equipo trabaja igual pero no mueve nada.

Se abren, se sacan, se lavan con agua y se dejan secar completamente antes de volver a montarlos. Si nunca lo ha hecho y el equipo tiene meses funcionando, hágalo primero.

2. La unidad de afuera

Compruebe que esté funcionando y que no tenga nada obstruyendo el flujo de aire: hojas, un mueble, ropa tendida delante, o una pared demasiado cerca.

Si la unidad exterior no arranca pero la interior sí sopla, el problema es eléctrico o del compresor, no del gas.

3. Las puertas y ventanas

Parece obvio y no lo es tanto: una puerta abierta a un pasillo sin aire, o una ventana con rendija, hacen que el equipo nunca alcance la temperatura. Y en Panamá, con la humedad de fuera, el efecto es inmediato.

4. El termostato y el modo

Verifique que esté en modo frío y no en ventilador, y que la temperatura programada sea alcanzable. Poner 16 °C no enfría más rápido: solo hace que el equipo no descanse nunca.

Si todo lo anterior está bien

Entonces el problema es uno de estos tres, y cada uno se ve distinto:

Gas insuficiente. El equipo sopla pero el aire sale apenas fresco. A veces se ve escarcha en la tubería de cobre. El gas no se consume: si falta, hay una fuga, y recargar sin buscarla es tirar el dinero.

Serpentín sucio. Los filtros limpios no bastan si el intercambiador de la unidad interior está tapado. Requiere un lavado profundo, que no es lo mismo que enjuagar los filtros.

El equipo no da para el ambiente. Si nunca ha enfriado bien desde que se instaló, probablemente el problema no es una avería: es que la capacidad no corresponde al espacio.

Cuando el problema es la capacidad

El cálculo debe considerar metros cuadrados, orientación, cantidad de ventanas y cuánta gente usa el ambiente. No solo el tamaño.

  • Un equipo corto para el ambiente trabaja sin parar, no llega a la temperatura y se desgasta antes.
  • Un equipo demasiado grande enfría rápido y se apaga antes de quitar la humedad, dejando esa sensación de frío húmedo y desagradable.

El equipo correcto cicla: enfría, se apaga, descansa, vuelve a arrancar.

El techo, el sospechoso invisible

Si el ambiente está bajo una losa o un techo de zinc expuesto al sol, el aire está peleando contra una superficie que irradia calor hacia abajo todo el día.

Aislar el techo o aplicar pintura reflectiva hace que el equipo tenga que trabajar menos horas para lograr lo mismo. Se nota en la factura todos los meses, y alarga la vida del compresor, que es la pieza cara.

Mantenimiento: cada seis meses, no cada avería

Un lavado semestral de filtros y serpentín mantiene bajo el consumo y evita la mayoría de las llamadas de emergencia. En ambientes con polvo o cerca del mar, cada cuatro meses.

Sale mucho más barato que reemplazar un equipo dos años antes de tiempo.

Una señal que no conviene ignorar

Agua goteando por dentro de la pared debajo de la unidad interior. Casi siempre es el drenaje del condensado: mal inclinado o con un tramo contra pendiente. No se arregla solo, y mientras tanto está mojando la pared por dentro.

Preguntas frecuentes

Mi aire acondicionado no enfría como antes, ¿qué puedo revisar yo mismo antes de llamar a un técnico?

Cuatro cosas: los filtros (la causa número uno, un filtro saturado de polvo impide el paso del aire aunque el equipo trabaje igual), que la unidad de afuera no tenga nada obstruyendo el flujo de aire, que no haya puertas o ventanas abiertas hacia el ambiente que enfría, y que el termostato esté en modo frío con una temperatura alcanzable. En bastantes casos el problema está en una de estas cuatro.

La unidad de afuera de mi aire no arranca, pero la de adentro sí sopla, ¿es que se le acabó el gas?

No necesariamente. Si la unidad exterior no arranca pero la interior sí sopla, el problema suele ser eléctrico o del compresor, no del gas. El gas no se consume solo: si falta, es porque hay una fuga en algún punto del sistema.

El aire sopla pero el aire que sale casi no está frío, y vi como escarcha en el tubo de cobre, ¿qué puede ser?

Es una señal típica de gas insuficiente. Como el gas no se consume por uso normal, si está bajo es porque hay una fuga en algún punto del sistema, y recargarlo sin buscar esa fuga es gastar dinero en algo que se va a repetir.

Desde que instalaron el aire acondicionado nunca ha enfriado bien el cuarto, ¿está dañado?

Si nunca ha enfriado bien desde la instalación, probablemente no es una avería sino que la capacidad del equipo no corresponde al tamaño del ambiente. El cálculo correcto debe considerar los metros cuadrados, la orientación, la cantidad de ventanas y cuánta gente usa el espacio, no solo el tamaño del cuarto.

¿Por qué me sale agua goteando dentro de la pared, debajo de la unidad interior del aire?

Casi siempre es el drenaje del condensado, mal inclinado o con un tramo contra pendiente. No se arregla solo y mientras tanto sigue mojando la pared por dentro, así que es una señal que conviene atender pronto en vez de dejarla pasar.

El cuarto está bajo un techo de zinc que le da todo el sol, ¿eso afecta que el aire enfríe bien?

Sí. Si el ambiente está bajo una losa o un techo de zinc expuesto al sol, esa superficie irradia calor hacia abajo todo el día y el equipo pelea contra eso de forma constante. Aislar el techo o aplicar pintura reflectiva hace que el equipo trabaje menos horas para lograr lo mismo, y eso se nota tanto en la factura como en la vida útil del compresor.